Por Jesús Alberto Rubio
Verá: Otra placa relevante que busco y espero encontrar puesta en algún lugar del Estadio Fernando Valenzuela –ya no en el estadio anterior, el Héctor Espino (ahora Academia del BTED)—, es la que corresponde a la que honra y evoca como homenaje al primer título de Naranjeros de Hermosillo (y LMP) en Series del Caribe/República Dominicana 1976).
Igualmente, ya veremos.
Llegan comentarios a Al Bat sobre la placa que se instaló en el HE cuando se inauguró con el nombre de Espino y la cual andamos a la búsqueda de su destino –donde se encuentra--, por lo que “los aguantaré” un día más como seguimiento del tema.
Hoy sólo le compartiré dos de ellas:
La de Héctor Espino Jr. desde Monterrey: “Por respeto a su memoria debe de seguir instalada”.
Y Ernesto Munro Palacio, desde Puerto Peñasco, quien puntualiza:
“Qué injusticia; no solo ignoraron su nombre cuando decidieron rebautizar el Estadio Sonora, sino que aún peor: no se sabe a ciencia cierta en dónde está la placa del “Coloso del Choyal.
Lamentablemente esta no es la única y mucho menos la última injusticia que se comete contra el mejor bateador de la historia del béisbol mexicano: el jugador símbolo de Hermosillo, Héctor Espino González, “El Superman de Chihuahua”
“El Niño Asesino”.
“El 21 Anaranjado”.
Yo creo que nadie pondrá nunca en duda la grandeza y calidad como lanzador del gran Fernando Valenzuela, pero Héctor Espino es y seguirá siendo, la “Leyenda de Hermosillo”.
Eso es, Amigos.
Hoy también hagamos un elocuente recuento histórico del hasta hoy mejor bateador de todos los tiempos en el beisbol mexicano: Héctor Espino González.
¿Le parece?
Y déjeme decirle: la afición mexicana tuvo el privilegio de haber disfrutado a un pelotero de nivel de Ligas mayores… ¡y con eso está dicho todo!
Además, fue un orgullo de haberlo tratado fuera del terreno de juego y al paso del tiempo mantener amistad con sus hijos y familia en general.
Sí que sí.
Cierto es que alta obligación moral es mantener presente su memoria y difundir lo que representó para el beisbol, con posdata directa a las nuevas generaciones que gustan del deporte rey o bien lo juegan.
Por ello retomo una vez más su legado y muy grato recuerdo, que es perenne.
Mire qué cosa con el No. 21:
https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:US:aafc9150-cdd7-4e1f-ade1-8eeaeea58b73

