“SIENDO PRESIDENTE DE LA REPUBLICA MEXICANA EL C. DON ADOLFO RUIZ CORTINES Y SECRETARIO DE BIENES NACIONALES E INSPECCION ADMINISTRATIVA EL C. LIC. JOSE LOPEZ LIRA, SE CONSTRUYO ESTE MERCADO POR LA JUNTA FEDERAL DE MEJORAS MATERIALES. TUXPAM, DE RODRIGUEZ CANO, VER., NOVIEMBRE 10 DE 1956”; se lee textualmente en la placa colocada con motivo de la inauguración y que puede apreciarse entrando por la puerta que se ubica sobre la céntrica calle Pípila.
En tal sentido, es oportuno el reciente anuncio de los trabajos de mantenimiento por parte de las Autoridades Municipales en común acuerdo con su actual directiva, pues aunque en varias ocasiones ha sido objeto de rehabilitaciones, hoy día luce muy deteriorado, su fachada sufre el deterioro del paso del tiempo; mientras que en los pasillos se registran constantes fracturas en el piso y tapas de concreto del desagüe que son un riesgo para quienes acuden a realizar sus compras a diario ante una posible lesión, aunado a la falta de impermeabilización del techo, considerando que es administrado el ingreso por concepto del uso cotidiano de los sanitarios, y es justamente una de las partes que más necesita mantenimiento.

*** MERCADO, TESTIGO DE DOS DEVASTADORAS INUNDACIONES.- Es preciso recordar que el Mercado Municipal de Tuxpan ha sido uno de los más afectados con los desbordamientos del río, tanto en octubre de 1999 como en octubre de 2025. En ambos casos, cuando el afluente se salió de su cauce por “lluvias torrenciales y prolongadas”, calles aledañas y el bulevar se inundaron con la creciente, obligando a cerrar más temprano que de costumbre a los locatarios, al igual que otros negocios del primer cuadro de la Ciudad.
En aquella ocasión que dimos cobertura a la inundación, relatamos el ambiente desolador y de gran preocupación ciudadana que se vivía en esos precisos instantes (viernes 10 de octubre 2025) cuando todos los establecimientos comerciales, restaurantes, cocinas económicas, tiendas de ropa, farmacias, panaderías, pastelerías, papelerías, florerías, ferreteras y la propia terminal de autobuses foráneos estaban cerrados, al tiempo que el agua subía de nivel peligrosamente; no había vehículos en circulación y todo se “paralizó”, como si la vida se hubiera detenido en el tiempo….
D.M. Nos saludamos hasta la próxima entrega.






























