Por Camilo Hernández
Para el Océano Pacífico la “Temporada de Ciclones Tropicales” comenzó desde el pasado 15 de mayo, y el próximo 1 de junio inicia oficialmente en la Cuenca del Atlántico, por lo cual se activan los “focos de alerta” en puertos como Tuxpan y de otros puntos del país, principalmente donde ya se han sufrido a través del tiempo los estragos del impacto de estos meteoros cada vez más “intensos y devastadores”.
A este respecto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) dio a conocer que en el Océano Atlántico se prevé el desarrollo de entre 11 y 15 fenómenos, de los cuales 7 a 8 serían tormentas tropicales; en tanto que 3 a 5 podrían convertirse en huracanes nivel 1 o 2. Y las categorías de 3 a 5 serían alcanzadas por 1 o 2 sistemas, haciéndolos potencialmente peligrosos.Los nombres para ser asignados son: Arthur, Bertha, Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Leah, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.
Mientras que para el Océano Pacífico se pronosticó el desarrollo de 18 a 21 sistemas con la dimensión necesaria para que se le asigne un nombre. De los cuales 9 a 10 podrían ser tormentas tropicales; 5 a 6, llegarían a convertirse en huracanes categorías 1 o 2 en la escala Saffir-Simpson, y 4 a 5, huracanes nivel 3, 4 o 5.
Los nombres previstos para esos posibles fenómenos son: Amanda, Boris, Cristina, Douglas, Elida, Fausto, Genevieve, Hernan, Iselle, Julio, Karina, Lowell, Marie, Norbert, Odalys, Polo, Rachel, Simon, Trudy, Vance, Winnie, Xavier, Yolanda y Zeke.
La “Temporada de Lluvias y Ciclones Tropicales 2026”, establecida estadísticamente el 15 de mayo en la Cuenca del Pacífico y el 1 de junio para el Atlántico, en ambos casos concluye el 30 de noviembre. Y este año los modelos de pronóstico indican que podría ser “muy activa”.
Es preciso considerar que una tremenda influencia en la formación y potencia de estos meteoros en gran medida es una repercusión del calentamiento global que ha alterado las condiciones climáticas del planeta; con la presencia en distintos períodos de fenómenos como “El Niño” y “La Niña”.
El pronóstico dado a conocer oportunamente por el Servicio Meteorológico Nacional dependiente de la Conagua, es una alerta a tomar en cuenta por todas las autoridades y corporaciones involucradas en la prevención de los municipios costeros del Golfo de México, a fin de prevenir y mitigar los posibles efectos de estos fenómenos naturales que históricamente ya han causado sendos daños a su paso, tanto en Tuxpan como en otras partes, pues conforme aumenta su “peligrosidad” la devastación es mayor.
Si bien es cierto, los huracanes son “impredecibles” en cuanto al punto exacto donde tocarán tierra, pero siempre será fundamental el aviso en tiempo y forma de su posible trayectoria, velocidad de desplazamiento, dimensión y potencia de sus vientos; aspectos sobre los cuales la población -para proteger a su propia familia- debe estar atenta e informada, dando seguimiento a su formación, evolución y probable punto de impacto.
*** “INFORMACIÓN ES PREVENCIÓN”.- Por lo anterior, la Conagua/SMN en cada inicio de Temporada hacen un llamado a la población para mantenerse informada sobre la evolución y trayectoria de cada uno de los sistemas que se desarrollen, mediante los canales oficiales de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, así como seguir las indicaciones de las autoridades de Protección Civil, con el fin implementar las acciones necesarias y oportunas para salvaguardar, en lo posible, su seguridad y la vida.
*** EL DEVASTADOR HURACÁN “GRACE”.- Es preciso recordar el impacto del Huracán “Grace” que tocó tierra antes de la 1:00 am, al sur de Tuxpan, muy cerca de Tecolutla (20 km al norte) con vientos máximos sostenidos de 205 km/h y rachas de hasta 240 km/h; información confirmada por el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU.
Fue la madrugada del sábado 21 de agosto de 2021, cuando comenzaron a registrarse los potentes vientos huracanados de “Grace” -meteoro más reciente que ha impactado en costas veracruzanas-, el cual dejaba sentir toda su “furia” con ráfagas violentas que cimbraban los hogares, haciendo rechinar puertas y ventanas, volando techos de lámina y arrancando de raíz los árboles, al tiempo de caer precipitadamente ramas y palmas de coco, así como espectaculares y fachadas de algunos negocios.
Desde las 12:20 hrs. aproximadamente se percibían los primeros vientos arrachados, y entonces vendrían poco más de dos horas con los efectos más intensos del huracán que a pocos minutos de tocar tierra alcanzó la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, intensificándose y elevando sus fuertes vientos, siendo considerado como “altamente peligroso” por su inminente “daño potencial”.



