Por Jesús Alberto Rubio
Óscar “Mr. Perfecto” Rivera entra a la eternidad: los Leones de Yucatán retiran el número 6.
El histórico lanzador melenudo, autor del único juego perfecto en postemporada en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol (1-0 ante Oaxaca), fue homenajeado por su legado en la organización.
LMB: Los Leones de Yucatán continúan honrando a las grandes figuras que han marcado la historia de la organización al retirar el jueves oficialmente el número 6 de Óscar Rivera, uno de los lanzadores más emblemáticos que ha vestido la franela melenuda.
Le diré: nuestra Asocrodes en septiembre de 2007 le brindó en Imuris un inolvidable homenaje, precisamente en reconocimiento a su trayectoria y aquel juego perfecto de postemporada que lanzó el 7 de agosto de 2005.
Inclusive, recordemos: El 01 de julio de 2006 tiró juego sin hit ni carrera frente a los Rojos del Águila (partido de siete entradas donde Yucatán ganó 8-0), consolidándose como uno de los lanzadores más dominantes de su generación en aquella década tanto en la LMB como en la LMP (Mochis, Mayos, Mexicali, Hermosillo y Obregón).
Esa vez en Imuris hubo caja llena y manteles largos en el Casino Social de esa hermosa comunidad, teniéndose como invitados especiales a Jesús “Chuy” Bustamante y a Víctor “Lobo” Sáiz, con altas credenciales como pelotero y ampayer, respectivamente.
Lic. Jorge Valenzuela San Vicente
Mis queridos amigos Mayos EPURS, Mayos fraternos e invitados especiales: Con gran afecto y respeto me dirijo hoy a ustedes.
Como ustedes saben este sábado 30 de mayo entregaré la presidencia de nuestra agrupación después de haber tenido un año inolvidable, el que, créanme, lo viví intensamente y no tengo palabras suficientes para agradecer la confianza que depositaron en mí.
He vivido un cúmulo de experiencias que me las llevo para siempre. De una cosa pueden estar seguros, lo mejor que me han dejado estos 365 días, es el haberme reencontrado y refrendado la amistad con muchos de ustedes de todas las generaciones EPURS, pero, además, el haber conocido aquí, a grandes personas, algunas de ellas Mayos de Cepa.
También mi gestión me dio la oportunidad de relacionarme y hacer amistad con conferencistas muy preparados que aquí estuvieron a lo largo de estos 12 meses. Doy gracias a Dios por poner en mi camino a personas como ustedes.
Agradezco profundamente el gran apoyo de mis amigos coordinadores: Mario Humberto Ibarra, Coordinador General, su apoyo en el día a día fue fundamental, así como su ayuda para la realización de la posada navideña y la rifa de mil dólares.
De igual manera todo mi agradecimiento a Ramón Sauceda, Coordinador de Agenda de Expositores, y a Francisco Maytorena, Coordinador Técnico. Sin ellos no hubiera sido posible la realización de las conferencias.
Gracias, gracias.
Peña Beisbolera de Puerto Peñasco
ECOS de la reunión del jueves DE LA Peña Beisbolera de Puerto Peñasco.
Aída y Gustavo
https://xn--peasbeisboleradepuertopeasco-yxcw.com/noticias
Este sábado será un día muy especial: Desde las 8:30 horas en el hogar de Fernando Hodgers Isibasi se tiene un desayuno y presentación de la Sala Histórica Aída y Gustavo, sus queridos e inolvidables padres de tanta historia y legado en el deporte –el beisbol y otras disciplinas—y a través de la Agrupación George Papanicolau de Hermosillo fundada el 17 de octubre de 1984. Asimismo, todos los Búhos por Siempre recordaremos el 43 aniversario del deceso del Maestro Hodgers (29 de mayo de 1983). Espere los detalles.
Joshua Gibson….
Jim Koenigsberger: "Nadie golpeó la pelota tan lejos como Josh Gibson. No vi la que supuestamente mandó fuera del Yankee Stadium. Pero lo vi golpear una pelota una noche en el Polo Grounds que pasó entre la tribuna superior y la inferior y salió del estadio.
Más tarde, el vigilante nocturno entró y preguntó: ¿Quién golpeó esa maldita pelota? Dijo que debió haber recorrido 600 pies".
Josh Gibson balanceó un bate de 40 onzas, el 3 de junio de 1937, y supuestamente envió un jonrón de 580 pies fuera del Yankee Stadium, superando el casi mítico batazo de 565 pies de Mickey Mantle.
Josh Gibson fue ingresado en el Hospital St. Francis en 1943 por un breve periodo. Al receptor, conocido por su potente bateo, se le diagnosticó un tumor cerebral, pero optó por no extirpárselo. Como consecuencia, sufrió fuertes dolores de cabeza hasta su muerte en 1947, a los 35 años.
En su Memoria Eterna.



