* En memoria del Profr. Sergio Camacho Carrillo
Por Jesús Alerto Rubio
De la Gran Carpa, lo mejor, vera: Schlittler alcanza su 200 ponche y Bellinger salva el partido vs. Medias Rojas con su brazo; Skubal vive un emotivo regreso a Detroit y domina a los Tigres; Ohtani realizó una sesión del bullpen más leve; aún en veremos su próxima apertura; Verlander contempla regresar al montículo antes de retirarse de las Grandes Ligas; "Hogar para Siempre". Rays superan otro paso rumbo a un nuevo estadio; Díaz lidera ataque y Rays es el 1er equipo de la L.A. en llegar a 80 triunfos. (Esto y más en la página de la MLB).
Regalos de Kalimán
¡Gracias!: Visité a Sergio “Kalimán” Robles y verá la clase de regalos que me obsequió allí en la Academia de Beisbol del BTED ubicado en el Estadio Héctor Espino.
Un honor recibir el gesto amable de tan grande jugador-receptor Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, hoy director de la academia en mención.
¡Gracias, Mi Kalimán!
Reseñas de series finales…
ÉCO: Quienes se interesen puede comunicarse con el gran colega integrante del Comité de Récords y Estadísticas de la Liga Mexicana del Pacífico:
Y, PRECISA: “Pueden envíar WhatsApp al 66 72 01 52 60; hasta el lunes 31 de agosto se mantiene el precio de preventa de $500”.
OK!
Memoria póstuma: Un tributo que venció al tiempo y al olvido.
Sí: con gran orgullo y nobleza, comparto en Al Bat la memoria póstuma de mi primer maestro de primaria el profesor Sergio Camacho Carrillo.
Tras ese extenso tiempo de décadas, he logrado rescatar el hilo de su historia y conectar con su querida familia en Cananea, Sonora.
Darle continuidad a este tributo es un privilegio que me permite honrar la semilla que aquel maestro sembró en el inicio de mi vida escolar en mi natal Guaymas.
Abrazaron el magisterio
Y, verá: también encontré en esta búsqueda algo muy significativo: descubrí que su respetable esposa, Elizabeth Salazar Cruz e hija Alma Lorena, —quien amablemente me ha dado luz verde para compartir este documento— ¡también abrazaron el magisterio!.
Él, un hombre de números exactos y mente brillante como matemático, dejó junto a los suyos una ecuación perfecta de conocimiento y amor por la enseñanza.
El tiempo nos privó de la oportunidad de fundirnos en un abrazo en vida, pero este reencuentro a través de la historia demuestra que la gratitud es eterna.
Hoy, la memoria vence a la distancia y al olvido.
Con profundo respeto, los invito a leer esta emotiva memoria póstuma:
https://acrobat.adobe.com/id/urn:aaid:sc:US:541a5cb6-888 K4-48a2-8f15-643bef7b256a





