Por Jesús Alberto Rubio
Si gusta, démosle seguimiento al gran tema de los apodos entre los peloteros ligamayoristas.
Temática vigente en todo beisbol.
¡Hay cada sobrenombre!
Cuando jugaba un servidor con la selección Búhos Unison en la primera parte de los años 70…¿creerá que tenía tres?.
Olvídese.
Si me pregunta, con gusto se los digo.
Ok.
Vamos con el amigo y colega Guillermo Saavedra, miembro de nuestra Peña de Beisbol de Hermosillo y quien aprovechó la recta” y pegó línea silvante de hit con otros apodos que son todo un primor.
A ver, Mi Memo:
“Entre los apodos de famosos también está el de Wade Bogs: “The Chiken Man”, a quien en México se le decía el “Come Pollos". Así lo nombraba Tony de Valdez.
Ya sabemos: Boggs tuvo cinco títulos de bateo, 12 Juegos de Estrellas, 3,010 hits y un suministro interminable de pollo. Todo ello conforma una carrera legendaria sin igual.
Otro fue “The Wizard of Oz”, o sea, Ozzie Smith, “El Mago de las Paradas Cortas”; y también tenemos a Yasiel Puig (“Chuleta de Puerco” y quien él mismo se hacía nombrar así.
Eso es, Memo.
Al Bat le tiene otros:
“The Ryan Express” (El Expreso Ryan): Nolan Ryan. Se ganó el mote por la velocidad descomunal de su recta de cuatro costuras, que parecía un tren bala.
“El Mago”: Javier Báez. Nombrado así por su habilidad única y rápidos movimientos para tocar a los corredores en las bases y sus espectaculares jugadas.
“The Big Hurt” (El Gran Dolor): Frank Thomas. El locutor Ken Harrelson se lo puso porque sus batazos literalmente “le causaban un gran dolor a la pelota" ¡y no se diga a los lanzadores contrarios!
“The Georgia Peach” (El Durazno de Georgia): Ty Cobb. Uno de los bateadores más dominantes y agresivos de la historia, originario del estado de Georgia.
Podría seguir, pero no hay que “cansarlos” con tanta lectura en el seguimiento de este gran tema.
Ya habrá tiempo en otra ocasión, incluyendo los de peloteros mexicanos….Inclusive los de los Búhos del Maestro Hodgers la Unison. (Ya se imaginará).
Bueno, debo decirle: hablar de los apodos en cualquier nivel de beisbol, reitero, es del todo fascinante porque reflejan el folclor, la cultura popular, la afición, los propios peloteros e incluso la genialidad de los especialistas en la materia de cada época.
Ah, ah, en el béisbol, un buen sobrenombre puede llegar a ser más famoso que el propio nombre de pila del pelotero.
Usted lo sabe muy bien.
Y ni me pregunte si ya en anteriores ocasiones he abordado este asunto.
Una gran temática que forma parte de mis archivos históricos de oro.
Con eso está dicho todo, ¿no?.





